Miedo

En el círculo giratorio de tu ombligo

te carcome la impotencia

te paraliza el miedo

ese miedo/ deseo, anhelo/ miedo, miedo/ angustia

roturando el inicio de tus intestinos,

colmándote de bardas

sobre las ruinas de tus fotografías

Es cómodo impedirse la salida

Ahogarse con las propias manos.

atraparse, enmarañarse, olvidarse, renegarse

La impotencia siempre claudicante

Idealizando la resignación,

alabando la mediocridad del conformismo

en falsa humildad decolorada

La impotencia como gran muralla de los días que nunca comienzan

del  futuro que nunca viene

La palabra no dicha

Sé fuerte, por una vez, maldita sea, sé  fuerte

Y no renuncies a tu vida

 

¿Cuántas motocicletas necesitas?

Me sentía atrapada en un túnel

era pequeño, veía la salida

podía a caminar hasta alcanzarla

y sin embargo, dudaba

pensaba,

puede estar bien permanecer sentada en este asfalto

no es mucha cosa, es un lugar inhóspito, pero…

pudiera ser que a la salida no encontrase un asfalto mejor

dudaba

si quedarme observando el tenue gris de sus paredes

pudiera ser que ahí fuera no existiera  ese color

dudaba

si quedarme pegada a la humedad de sus paramentos

pudiera ser que todo habitáculo exterior fuera también húmedo

Por eso, aunque el túnel es pequeño y veía la salida

me sentía atrapada

Los tentáculos de mi cerebro no me dejaban revolucionar

hasta que el ruido de una motocicleta me obligó a levantarme

Comprendí que la carretera no era el mejor lugar para sentarse

y en ese momento caminé hacia la salida

y sabeis, no solo había asfalto sino dulce hierba, arena, piedras

no solo había gris, sino rojo, azul, verde, violeta

y no había solo humedad, sino sol, intenso sol y nubes

Me pare un instante  y pensé

cuántas motocicletas necesitamos

para concedernos el derecho a seguir viviendo

Sal del tunel.

 

Mar, en salto, mar

Flotando, sobre corriente, visualizando cada giro

cada ola que irrumpe, conteniendo

la decisión del salto

En este tránsito

las piedras que interrumpen mil paisajes

son solo instantes

una sensación de felicidad casi infantil se apodera

y vive en plenitud

No es el cambio sino el reto

el oráculo que revela

la levitación del cuerpo

La pacificación de la mente

Y el alma salvaje retozándome, retozándose

Allí, bajo la ola mágica que me envuelve

cuando soy parte de mar, inmenso todo,

curiosamente, en ese momento poderoso

te siento más cerca y te proclamo

abrazándote en  los nueve  silencios de cada marea

Ayer en tus ojos

Ayer en tus ojos yo,  vi aquel niño

que se levantaba comiéndose el día

en ímpetu luz y pura energía

subiendo a los árboles cien alegorías

de héroes, valientes, piratas y guías,

portando en la mano la vela encendida,

que escribe las notas de una nueva vida

 

Ayer en tus ojos yo, vi aquel niño

esbozando en gris la tenue sonrisa

y maldije a quien, con temor y duda

quebró aquellos sueños que tanto querías

miedos derretidos a la palma oscura

de mano cruel en sombra deriva

 

Vente aquí a la luz

que nacen los días

Renace al amor

No hay nada que impida

Resurgir al sol

Derretir la ira

Cambiar la canción

Esto es poesía