La infancia no debe perderse

No tiene la luna hoy sueño, mi niñ@
dicen en el cielo, que se ha ido lejos
con traje de gala, con un bolso viejo
¿Dónde va la luna, dónde va mi niñ@?
un largo paseo, dicen que va a hacer
buscando la estrella que luzca más fuerte,
aunque para ello vea amanecer
y quiere la estrella , la quiere mi niñ@
para hacer con ella un peldaño azul.
Que baje a tu cama cuando estas durmiendo
Y así arroparte con su blanco tul,
un pequeño abrazo y doce silencios
Rápido, mi niñ@, que ya estoy sintiendo
Que baja la luna, con paso ligero
Con su porte altivo y en su mano un beso
No tiene la luna hoy sueño, me han dicho
Dicen en el cielo, que se ha ido lejos
Y un largo paseo es el que va a hacer
buscando la estrella que luzca más fuerte
Aunque para ello vea amanecer
Duermete mi niñ@, que ya se engalana
Colgando cien flores sobre tu ventana
Dulces son los sueños y dulce su luz.

 

Buenas noches a todas/ todos….

Cierra los ojos mi niño

E agora una bonita cántiga:
Si queres que brile a lua/ si quieres que brille la luna
pecha os ollos meu amor/ cierra los ojos mi amor
mentras os tes abertos/ mientras los tengas abiertos/
a lua pensa que hai sol/ la luna piensa que hay sol

Lo dicho Ag Tosú/ en el comienzo, el principio
y por si acaso “comhartha beann”, protección para todos.

Reflexiones sobre la realidad

La realidad es lo que yo miro, y lo que no miro.
La realidad es como los estantes de mi armario. Busco una camiseta y nunca está, por mucho que revuelva, saque todas las camisetas una por una, pero cuando ya he desistido, al cabo de dos o tres días, allí está siempre ella, en ese dichoso estante, tan flamante, desafiándome y diciéndome, pero si estaba allí, siempre lo estaba…es que no mirabas bien.
En fin, en ocasiones, hay tanto de real- o de irreal quizás- en lo que vemos como en lo que no vemos.

La realidad es lo que imagino.
Hoy no me refiero a esas historias fantásticas sino a los miedos. A veces lo que percibimos como real no es más que nuestros propios miedos y nos cuesta ver más allá de dichos temores. Hay dos tipos de personas, las que se auto-engañan aparentando ser mejores, teniendo más cosas o atribuyéndose más virtudes que el resto, y aquellas otras que saben que la paz solo se halla dentro de uno mismo. Cuando era niña no sabia bucear en mi interíor y para superar mis miedos descubrí los rituales. Como imaginación no me faltaba, basta recordar la historia de las piñas adivinas, inventé el que ha sido mi ritual favorito. Busca un recipiente de agua pura, con tapa. Explica en un cartón pequeño tu miedo, sumergelo en el recipiente, tapalo y déjalo reposar en un lugar cerrado y sin luz-para no contaminar el resto con la energía negativa del miedo-. Al cabo de 2 días o cuando el cartón este en el fondo, retira el agua, purifica el cartón secandolo al sol…y ya se fue el miedo. Era una manera de decirme que el obstáculo estaba en mí misma. Probarlo…funciona.

¿Y que es la realidad?

La realidad ya no tiene vuelta, ni giro ni tuerca ni marcha ni atrás. La realidad no es voz de profeta ni tiene sonido, ni tregua ni tino, ni solo destino, ni qué comenzar . La realidad no tiene sentido. Y todo es un timo: truco de poeta y mención de asceta. Lo que ahora parece, mañana no está…
La realidad es cuenta infinita, cien números unos y doscientos treses . Un mundo a tus pies. La realidad son las cuatro cervezas que este domingo me tomé en el bar. La realidad es el ritmo a su paso, retomando sombras, aquí boca abajo, dibujándote…dibujándola.
La realidad es sorbete de lima, pasado que agita, arena perdida y un nombre en el mar. La realidad no es más que crudo algoritmo Lo que yo imagino, también lo que miro…Y lo que se va

Sobre mi universo espejo

En muchas ocasiones me gusta pensar en el universo espejo. El abc recuerda en un artículo la conocida teoría de Barbour sobre la falta de preexistencia de tiempo. “El tiempo no es algo preexistente -explica Julian Barbour, de la Universidad de Oxford, a la revista Quartz-. Y debemos deducir su dirección y su flujo a partir de lo que sucede en el Universo. Cuando lo vemos de esa forma, resulta natural decir que el tiempo empieza en un punto original y fluye en direcciones opuestas.”

¿ Y dónde ese punto original? ¿En cualquier perspectiva? ¿ En toda existencia?. Si el tiempo no es una medida. ¿ Dónde está el presente?. Y es más…si la materia no es como la ves. ¿Existe o no Existe?. ¿Una partícula puede ser materia y antimateria a la vez?.

ENTONCES :¿Qué es de lo que estás seguro cuando afirmas que solo crees en lo que ves, en lo que ha ocurrido?

Lo cierto es que el materialismo, lejos de ser la negación del idealismo, es el mayor idealismo. descubrir que no tenemos nada claro es quizás más doloroso y valiente que pensar que solo existe lo que se ve o tiene dimensiones perceptibles y comprobables con nuestros limitados sentidos.

Vivir en el abismo o en el vacío- ausencia de total de materia- no es perderse, es vivir consciente. Quizás, paradoja, (lead you astray) no es perderse, sino encontrarse. Quizás….es broma….no lo aseguro