No desfallezcas

Si pudiera hablarte en la distancia,

como hablan las copas de los árboles

en el lenguaje de los sueños,

si pudiera ser roca y camuflarme

entre los dinteles de tu puerta,

y en ese solo gesto

pudiera traducir todas las palabras

al lenguaje de los rostros,

te diría una sola frase:

no desfallezcas.

Falta poco tiempo,

un último peldaño

para que nada pueda arrebatarte

el sol desde las nubes.

Ya sé que es mucha la espera

y quizá demasiado agónica

demasiado tormentosa.

Falta poco tiempo

para que la calma

nos traiga la sonrisa

en una nueva primavera.

Todo tendrá su lugar,

habrá sillas para todos

en el banquete de manzanas.

Nadie sobrará.

Y serán los rostros largos

coronados

en las montañas de la casa.