
Hay una historia perdida
en algún sitio
que habla de fantásticas leyendas
y aspira a tomar cuerpo
en cualquier libro
como una mano invisible
de inmortal escriba
que teje estrofas, besos
cual sonidos
que anidan la cintura de tus ojos.
No hay lágrima que escape al año nuevo
y sin embargo,
aunque no lo parezca
los rayos de luz iluminan las hojas
del árbol que en el patio resucita
pese al viento fiero y a la escarcha.
Ningún corazón desfallece tanto
que no tenga reservas de esperanza.
Hay una historia pérdida
que está esperando tus abrazos.