Un alfabeto para amarse, también en febrero

En mi libro, un alfabeto para amarse, hay un poema que se nomina NOTAS DE AMOR. Es el poema desnudo.En su momento, sirvió de engarce en un juego que intentaba emular la canción cortesana. Como quiera que se acerca San Valentín, que mejor forma de recordarlo, con esta proposición que simula el cortejo cortesano y en el que introduzco, ahora sí, las notas de amor, que trastocan los objetos de siglo, hablando de metros y luceros.

Espero que os divirtáis.

Ahí va….

TE PIDO UN MINUTO DE TIEMPO

Te pido un minuto de tiempo,para convencerte, de que yo te quiero,
prometo en este momento, que yo solo siento, un amor sincero,
te pido un minuto de tiempo, que escuches al viento, que viene ligero, arrópate de mis caricias, en su mejor brisa, de un martes de enero.

Presiento que si tú me escuchas, no te olvidarías de cuanto yo espero
tenerte en mis brazos muy cerca, unir nuestros labios, en solo deseo,
rogando a la estrella del cielo, que a ti te regale, su mejor lucero,
y  así que en el firmamento se escriba tu nombre con todo su esmero.

Presiento que si tú me escuchas, no te olvidarías de cuanto te quiero,
prometo en este momento, que yo solo siento, un amor sincero.

Te pido un minuto de tiempo, que llega la noche y se enciende el fuego
y siempre una llama encendida, para recordarte, también en febrero.

Te pido un minuto de tiempo, un solo minuto, de todo este invierno,
presiento que si tú me escuchas, no te olvidarías de cuanto te espero

Un roce, una palabra viva, la flor de tus ojos, el amor que esconde
aquella sonrisa en la calle, las horas de metro, el verso, un acorde
silencios que duelen, tus labios, tu rostro, la vida, y ya no sé dónde
existe un lugar que no traiga, grabado en mis ojos, ya solo tu nombre

Te pido un minuto de tiempo, un solo minuto, en todo este invierno
Prometo en este momento, que yo solo siento un amor sincero

El instante preciso

Demando tus manos,

para que dibujemos un mapa

de la alegoría de la vida.

No siempre nos tenemos

en el instante preciso,

cuando la lluvia escampa

las aceras mojadas

y puedes observar la correntía

del agua en manantial

de la palabra.

No siempre nos tenemos

con acierto,

en ese asentimiento

cómplice

de la aceleración de las miradas.

Pero cuando nos tenemos

en instante preciso

y con acierto,

el tiempo no es constante

ni paisaje,

sino pulso,

que impone la lírica

sobre la gravedad del mundo.

Levitamos,

en ese espacio,

donde los amantes se confunden

en la sola identidad de su materia.

Falarei de ti

Mi abuela siempre me decía ¿Un poema en castellano? Yo la poesía la pienso en gallego.

Siempre fuí despistada, así que de adolescente más y mis poemas quedaban siempre sobre la mesa de mi cuarto. Mi abuela los recogía, los leía y me contestaba con otro en gallego. Era como decirme, suavemente, que escribiese en gallego. Como se lo debo, voy aglutinando un pequeño grupo de poemas que quizás algún día verán la luz, para saldar esa deuda que tengo con mi abuela, y sobre todo con la lírica, porque las notas descienden suavemente sobre los versos cuando «se fala en galego». Hoy he recibido una crítica literaria, de esas que dan aliento para proseguir depurando esos versos, en esos pequeños ratos que tengo de tiempo fuera del ritmo que impone el trabajo. Si me dio vértigo publicar en castellano, no resulta difícil imaginar cuál es mi vértigo, cuando en ello se me va complacer a mi abuela, que me dejó hace tiempo en este mundo sin sus arrullos, pero la cual está presente en la persona que yo soy. Os dejo la crítica:
http://brujulasyespirales.blogspot.com/…/amarse-con-todas-l…
AMARSE CON TODAS LAS LETRAS
Un alfabeto para amarse Pilar Astray Chacón Huerga y Fierro editores, Madrid, 2018, 108 Un alfabeto pa…
brujulasyespirales.blogspot.com

Jugar de nuevo

No sabes cuántas veces pretendí

situarme,

en la pantalla de inicio.

hacer click,

en “jugar de nuevo”

sabiéndome los trucos,

para reinventarnos en nosotros.

Pero este juego no permite

sino recaídas

en la cadena de los silencios,

mientras se despliegan,

en el sofá,

todas aquellas cartas que no escribí,

todas aquellas frases que no te dije,

y también que,

 cuando te fuiste,

algo también se fue de mí.

Vorticidad

Y fuiste viento sobre mi cadera,

musicando la vida

fuiste vórtice,

remolino,

sinfonía,

compactando

nuestras adicionales dimensiones.


Poética

Mentres ela mergúllase nas augas

do mar

doente,

el queda co sal,

ocultando a escuma,

para que así lle demande,

rendida,

unha primavera de caricias.

El pensa que destruíndo algas

arremetendo contra a serenidade da area,

obterá derrubar a muralla dos seus ollos

Ainda que sexa mestre na estratexia

das súas cicatrices,

ignora,

que os seus pés descalzos

son capaces

de dobregar as rocas,

mudalas,

cal escudo.

Ela irase,

mollando a súa pel nas ondas,

e el

aínda

preguntarase o porqué.

Caerse

Caerse,

desesperadamente,

tornarse en túnel,

inexpugnable y oscuro,

derrotado,

el laberinto negro,

sin puerta de salida,

sin meta que te aguarde

pues no hay espejo que resista

el reflejo

del dolor instalado en las entrañas.

Decir adiós, te dicen, es trance doloroso,

que se superará cuando algún día,

la tormenta empuje la palabra.

pero aquello que duele desde dentro,

 se resiste a abandonar nuestra trinchera

tan inexpugnable como ausente.

No nos sirve un listado de consejos,

para arrebatarnos  de la mente

el pensamiento obsesivo que provoca

sentir más la cicatriz que el propio aliento.

El tiempo no obra por sí solo,

hay que poner los puntos de sutura,

la asistencia de urgencias,

el placebo,

imaginario,

que bifurca  caminos

cuando nosotros,

se ha tornado en utopía.

Piensa distinto,

la puesta de sol, el agua clara,

la luna que pausada

ha de traer las noches de verano.

Enfría el sentimiento,

focaliza,

una primavera de naranjos.

 Y qué imposible,

es cumplir tamaño aserto,

el hielo sobre la casa,

las espadas,

siempre afilando los labios,

esos labios,

que ya no saben besar sin condiciones.

Hay que llorar,

te dicen,

hasta que la madrugada traiga el sueño,

el insomnio no resulta aconsejable

cuando todo corroe como ácido

sobre la piel ajena.

Hay que llorar,

te dicen,

 tú te encojes,

en un ovillo infinito de temores,

 ya que la noche solo trae regazos

de la ausencia penetrante de un te quiero.

Hacerse daño,

volver,

y retomarse,

en un ciclo infernal.

tachando del calendario,

los días futuros,

mientras los números,

atónitos,

observan,

su caída libre

sobre quien ya no espera

un mañana.


Subconsciente

Ninguna deriva tiene

redireccionamiento automático,

a veces los pilotos no se encienden,

se guardan, luminosos,

en los atributos subconscientes.

El giro de volante que se impone,

para no atropellarse desde dentro,

muchas veces abrasa la conciencia,

dificultando dar orden al cerebro,

las manos agarradas

desesperan,

previendo

una aparatosa colisión.

Es entonces,

cuando el subconsciente toma el mando,

para derivarte a la vía de salida,

la pista de aterrizaje

del consuelo

de verte de nuevo

ante tus propios ojos.

Derrota

Asumir la derrota,

y rechinar los dientes

en la cruda realidad de la impotencia.

El camino recorrido,

el esfuerzo,

la generosidad del desafío,

se vuelven inútiles propósitos

de un transito que no sabe devolverlos.

Aun así,

hemos de respirar profundamente

y pensar que seremos más hábiles,

en el próximo viaje.

Somos corredores de fondo,

las etapas

pueden superponerse

y quién lo diría,

una realidad paralela descubre

su bosque

ante nuestros ojos

No lo leas

No lo leas,

este poema no nace para ser leído,

nace para ser digerido,

junto a una tapa de patatas alioli

y una copa de vino imaginaria,

la bola de cristal, donde sumerjo

bajo cero

las emociones.

El aceite de bar imprime un olor a frito,

conectado al olfato,

por más que demos instrucciones de bloqueo.

No lo leas,

este poema no sabe ni cómo empieza,

quizá diría que tú eres

la corriente

que arrebata mis días.

Es cierto, eso ya lo he dicho,

en otro poema, y

 sin embargo,

 pudiera ser un buen comienzo,

para manejar nuestras desconexiones.

Este poema pudiera ser un corte limpio,

perfecto en el diseño de su talle,

ausente de amplitudes,

pretendiendo,

emular al cuerpo que lo porta,

con la sinceridad que al verbo impone,

comenzar la digestión de sus estrofas.

Un poema yo,

navegando

entre todos los besos que nos dimos,

persistiendo,

en la adicción

a demoler los muros

que pueden separarlo

de tu rostro.

Este poema que nace, para no ser leído

tiene su fundamento en la batalla

que cotidianamente nos impone

sortear los aires de la noche

y las inquietudes del mañana.

Es la metáfora

que imprime

sus letras,

cuando no puedo abrir la puerta

de casa.

                          La metáfora

 que reclama

                       comencemos

por amarnos,

                    a nosotros mismos.

No lo leas,

aunque me muero de ganas

de que lo leas.