Dispara poesía
sobre tus labios
No hay mejor arma
ni mejor tinta
para abrazarnos
Dispara caricias
no hay mejor verso
ni mejor disparo
que sentirte
Dispara…poesía
Dispara poesía
sobre tus labios
No hay mejor arma
ni mejor tinta
para abrazarnos
Dispara caricias
no hay mejor verso
ni mejor disparo
que sentirte
Dispara…poesía
Sé que hace unos días anunciaba a bombo y platillo que cumplíamos años y hoy ha llegado el día, sí hoy es el día del aniversario de este blog. Ya tenemos ese añito. Justamente en este día del amor. San Valentín es un día comercial, claro; quizás, si se me permite, un poco hortera, pero miremos su lado positivo y pensemos en el amor.
¿Podemos imaginar un mundo sin amor?. Sin duda no. En esta celebración deseo compartir con vosotros ese deseo de enamorarse de la vida, de las miradas, de las manos entrelazadas, del amor,
Solo deseo, para todos y todas, que tanto hoy, como todos los días, os sonría el amor por la vida.
Dicen que la luna brilla
callada mientras te observa
cuando la noche a escondidas
te regala las estrellas
Dicen que las mariposas
dibujan tu silueta
que tus ojos son de nube
que tus aires de poeta
son el viento que derrite
a la más brava tormenta
que no hay espejo que pueda
reflejarte en tu belleza
Dicen que la luna gira
porque tú bailas tras ella
Y que copia la cadencia
de tus pasos en la niebla
Dicen…
A tanto me saben tus besos
que no respiro
sino es sintiendo
que los tengo
A tanto….
Ayer en tus ojos yo, vi aquel niño
que se levantaba comiéndose el día
en ímpetu luz y pura energía
subiendo a los árboles cien alegorías
de héroes, valientes, piratas y guías,
portando en la mano la vela encendida,
que escribe las notas de una nueva vida
Ayer en tus ojos yo, vi aquel niño
esbozando en gris la tenue sonrisa
y maldije a quien, con temor y duda
quebró aquellos sueños que tanto querías
miedos derretidos a la palma oscura
de mano cruel en sombra deriva
Vente aquí a la luz
que nacen los días
Renace al amor
No hay nada que impida
Resurgir al sol
Derretir la ira
Cambiar la canción
Esto es poesía
Atardecer, sin suelo, elevándose la espalda
sin techo, ni salida, ni metas que no aguarden,
levitando en nuestra propia historia,
sin profetas que proclamen nuestros nombres
ni odas para ensalzar nuestros destinos
Nunca se sabe, nunca, qué será de nosotros,
si nuestro amor permanecerá inocente,
lejos de cualquier plegaría costumbrista
de roles relatados y fingidos
Y tú me miras, por mucho que prometas
lo que hablarás, lo que dirás mañana,
será un misterio clavado entre las rocas
y aún así vale la pena la incertidumbre
porque aunque el mundo gire volteándome los pies
siempre llevo una carta en el bolsillo,
con olores de azul en aquel antes,
ayer de guiños sobre ese beso escrito
en un rincón escondido de mi cuerpo
Un poema, una canción, no es otra cosa
que aquellos pensamientos que se guardan
Pensar a más, descuento, partir en doble fase,
ni acomodo ni aliento, un reto en una frase,
quebrándome en mil trozos, cuando el silencio calle
y los ojos abiertos acierten a enturbiarte
Pensar a más, intento, de lejos, desterrarte
inundarse, surgir, retornar, retomarte,
irrigado en añil, en extremo aceptable
desigual infinito en reto descartable
Pensar a más, pensando, viviendo cada instante
pensamiento guarida de impuesto inacabable
siempre siguiendo aquí, rotando en cada parte
dibujándote en gris, sin embargo anhelarte
que fácil es sentir, qué difícil amarte.
No tiene espejo la luna,
para reflejar tu cara,
por eso huye, sin duda,
cuando asoma la mañana.
Se cela de tu figura,
dibujada en la ventana,
de tu bonita postura,
y de tu porte de hada
No tiene espejo la luna,
para reflejar tu cara,
y es que sueña con perderse
en tu mirada tan clara
No tiene espejo, no tiene
y yo no tengo ni calma,
cuando te recorro ausente,
en un sueño que desgarra,
este amor que se presenta,
cada noche y cada alba.
No tiene espejo la luna,
para dibujar tu cara,
fuente de mis desventuras
cuando dudo si me amas
Aterrizar sobre tu piel,
sin freno de emergencia,
confesa y sin recurso,
carente de paciencia
Aterrizar sobre tu piel,
sin freno porque quiero,
tropezar en tus ojos,
atraparme en tus besos
no abandonar la noche
sin dibujar tu cuerpo
aterrizando al vuelo
sin ruta y sin espejo
No tiene horas el día, no tiene horas
Para entretejer tus labios
con los hilos del recuerdo,
para no seguir pensándote
entrelazado a mis manos
en imaginado encuentro
y es que te sigo llevando
en mí, muy dentro, muy dentro
No tiene horas el día, no tiene horas
Voy añorando tus pasos
en las baldosas de invierno
Me duele porque te siento,
te siento porque te tengo
clavado en mi pensamiento
y presente en cada sueño
No tiene horas el día, no tiene horas
porque te sigo queriendo.