Fantástica

Ella vivía en el mundo de los sueños

para no lamerse el dolor

que deja el hielo derretido sobre los ojos.

 

Ella veía los sonidos

y aprendía su tacto.

Era la emperatriz de fantasía

sobre los colores de sus lunas

 

Devoto de su fé,

el bendecía sus mitos

blanqueando sus verbos.

 

Ella reía,

incesantemente,

dando fuego a la estancia.

 

La amaba,

la amaba tanto

que, cada madrugada

pintaba de púrpura  sus ventanas

para que despertase,

cada mañana,

en un nuevo paisaje de sentidos

 

 

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Aquella rima de Bécquer

 

En esta noche que envuelve

las alas de tul del sueño

van despejando mis nubes

aquel pasado recuerdo

 

Aquella rima de Bécquer

que leíamos al tiempo

entre pausas de silencio

y entre latidos de ébano

 

Quién diría que soy otra

que aquella de aquel invierno

en que abrazada a tu ropa

y en corazón más que inquieto,

 

alzaba mis ojos negros

 

Y hoy, cuando ya me envuelve

las alas de tul del sueño

aun brilla el húmedo fuego

y se apresura el aliento

Hoy, que la tarde se impone

en gris sobre el amplio viento

ya no hay rima que destrone

ni poeta que impresione

el amor que por ti siento

Persistencia

 

Rozo tus ojos en tono disuasivo

la mirada en silencio persuasivo

de olvido por pasión y por despecho

en falso duelo y en tiempo diferido

 

Siembra la duda, bajo el aplomo herido

mientras me increpo, en tono imperativo

que he de olvidarte, como si fuera olvido

lo que está unido para querer quedarse

lo que se encuentra en verbo entretejido

entre los trozos del viento siempre amante

del aroma del norte arpado y mio

 

Hielo sobre el café,  que me despierte

del sueño que me es siempre recurrente

poblar cualquier limbo que me haga resistente

un puente hacia el amor que está presente

puente sobre las nubes para verte

 

Dejemos ya el ayer, el antes, el olvido

lo que no pudo ser o lo que ya ocurrido

momento por momento, en beso efervescente

por persistir amor, seamos resilientes

Alejandrina

Hoy yo te quiero amar, con rima Alejandrina

catorce y ya no más, en siete dividida

el beso que se encuentra, en la pasión perdida

deseos que alimentan, perderme sin partida

y encontrarte después, cual eco que nomina

lo que ya es de los dos, en suma compartida

Ya sea en verso ves, ya sea en verso o prosa

en asonancia libre, que siempre la retoca

cada tarde de abril, el olor que me arropa

el roce de tu piel, cruzándome la ropa

y por quererte amor, es el amor que evoca

en esta consonancia extrema de tu boca

Hija del viento

Cuando todo era azul

y el agua chapoteaba sobre sus propios pies

surgió la melodía,

esa música que fue creando nuestro mundo

desde una paleta de partículas indivisibles

Esa melodía

que ahora vuelve a sonar

con el trino mayor del clarinete

mientras dibujo sobre mis paredes

aquel abanico multicolor

Qué difícil es respirar

“cuando no puedo apartar los ojos de ti”

Definitivamente, pienso, somos viento

en este corto viaje que es la vida