Terapia

                No resulta facil superar un bloqueo emocional. A veces nos refugiamos en nosotros mismos, aislándonos; otras, aunque hablamos del problema con otro, seguimos aislados. Pienso que solo se puede avanzar si nos permitimos escucharnos, de verdad, a nosotros mismos.

 

      Neurosis/ bloqueo

Mi problema en una caja

siempre cerrada

Mis pies se resienten

porque me duele andar

porque me duele hablar

Para qué abrir los poros de la piel

Para qué desgarrarse

ante un tibio espectador de recetario

Si soy yo, quien no me escucho

Soy yo el que no me escucho

Soy yo, sí, el que no me escucho

Neurosis/ desbloqueo

Una nube sobre una pintura infantil

Los pájaros vuelan en tiza amarilla

La casa, la ropa, los zapatos con cordones

Un calcetín tendido en una esquina de un papel

Revuelvo mis secretos, crezco entre los girasoles

Retozo entre la humedad de la hierba

Y me permito vivir

 

 

Esos días…

Hay veces que nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos.

 

Esos días…

 

No llevo la cuenta de los días negros,

cuando la mañana inventa un acuerdo,

cuando cada noche no busca el aliento

y todo se esconde, cuando nada tengo,

cuando cada hora que pasa yo creo

que cambia la ruta, que todo lo intento,

apagar las sombras, no tener lamento

pero no es posible tal cual yo lo pienso

Hay algo perdido que, hoy,  no lo encuentro,

resurgen las dudas, se troquela el tiempo,

qué inquieta la vida, qué dispar el juego,

qué triste la huida, imposible débito,

luz desconocida en lo que me invento

para no decirme lo que tengo dentro,

herida y silente, me estoy resintiendo

debo protegerme de mi pensamiento

anclarme a la luz, a otro sentimiento

que me traiga paz en este momento

Miento cuando digo que te olvido

 

No sé qué pasaría si te digo

que  sueño con tu voz cada mañana

que miento cuando digo que te olvido

cuando prende tu amor en mis palabras

 

Maldita es la memoria de tus ojos

maldita la verdad de mi mirada

Maldita nuestra historia, más maldita

Sí pienso… que se acaba

Ellas no saben

Sopla el viento. Las ramas

acarician las hojas

dándote la bienvenida

Ellas no saben,

que esta es tu despedida

que mañana no regresarás

Ellas no saben,

aunque tal vez lo sepan,

tu partida

Anochece.

El cielo es croma inimitable,

coloreando la luna.

Ellas no saben

que mañana te vas,

quizas, tal vez, lo sepan

y piensen que algún día

pueda volver  la fuente de tus ojos

sobre el verde cristal de mi agonía

 

 

 

Todos los caminos conducen a ti

Todos los mares conocen el pasaje

hacia las frondosas aguas de tus ojos

Todos los mares conocen

la creciente marejada de tus caricias

sobre el timón de mis sentidos

Cada marea te recuerda

y apunta en la brújula el norte de tu nombre

Por eso,

por abruptos que sean los cruces,

por desérticas las encrucijadas,

por crudo que venga el temporal o la tormenta,

todos los caminos me conducen a ti.