Viejo

Era viejo.

lento, pastoso, cansino, cansado

era torpe

sus ojos vidriosos en débil abertura

no acertaban siquiera a verte

Creo que se olvidó tu nombre

no sabía dónde hallar sus calcetines

ni calentarse su propio desayuno

Era viejo, diantres, era viejo…

¿Y tú?

Qué alejado te ves y te describes

como si fuera distinto lo que vives

de lo que él vivió por ti un día

Qué alegoría

nadie es eternamente joven.

 

De cero infinito por ciento

Paso la tarde pegada a una nube

buscando un momento sin pensamiento

De cero infinito por ciento

Dibujo sobre mi mano una palabra

Reclamándome

Todavía guardo una caja polvorienta en el balcón

hay agua de lluvia en las losetas

siempre huidiza

Por cierto,

la luz azul no se apagado en el jardín.

Quizá hay alguna esperanza

para abrir este cuaderno y escribirlo de nuevo

empezando por el final

para así asegurarnos

que caminaremos entre las rocas de la playa

con una caracola de arco iris.

 

Me lees un poema

Me lees un poema,  tú me dices,

y yo, por complacerte, te lo asiento

se buscan las palabras en mis dedos

que han de responder, evanescentes,

entre las llamaradas de mis versos

El mar está picado, tú me dices,

en lenta desestiba de miradas,

la luna se descorcha entre licores

armándote en escriba de mis ojos

Me lees un poema, tú me dices

y yo por complacerte te lo asiento

zizageante timonel converso

a la ondulada curva de mi literatura

y la planicie clara de tus besos

Me lees un poema, tú me dices

y yo, pausadamente, te lo asiento

 

 

 

Cae

 Hay veces que la tristeza nos invade, pero en realidad, si reflexionamos, lo que esperamos es un cambio. En definitiva solo los muertos no esperan algún cambio.

“Y la muerte del mundo cae sobre mi vida”( P.Neruda)

 

Cae sobre mi vida el mundo

en esa sensación intensa

golpeando lo que pienso

Disuadiéndome

en la derrota finita de los días

 

Cae sobre mi vida

sumergiéndome

en el medio vaso vacío

en el intenso negro

en la abismal impaciencia

de la escalera rota en el comienzo

 

Quizá sea cierto que la tristeza

no es más que una esperanza disfrazada

 

 

 

 

 

Desisto de dolerme

 

Quien clava espada, por la espada muere

cruel batalla de sombras  innombradas

entre los flancos abiertos donde duele

cualquier estoque de hielo en la mirada

 

En esta lid asida a los reproches

enreda el mar batido entre sus brotes,

yo ya no encuentro  motivo de combate

no quedan sueños de paz en este ataque

ni otro sentido que encuentre donde fuere

aquel reducto donde el amor se muere

 

y desistir me trae sueños de flores

en  ley de ancestros de círculo marcada,

manos que rozan  la suerte ya alejada,

del fuego hostil que acabará mañana

cuando la noche se teje inacabada

en la esperanza de que nada te nombre

 

Nada que asome de la salmuera blanca,

nada retome  el agua apalabrada,

única en soles de amor  amurallada

sobre una roca de nubes expectante

Nada que surja hoy será un instante

en este tiempo de vides en gargantas

irreverentes,  toscas y entregadas

a cualquier hueste de luz que venga clara

a resurgir cual fénix de la nada.

 

 

Abalar

Quiero posarme en tu piel cual amuleto

trisquel de plata en energía roja

para bifurcarme en los pliegues de tu rostro

y quebrar la relatividad de tus arrugas

 

Quiero batir el tiempo y ser Druida

Sacerdotisa que invoque nuestro sino

en el altar de ámbar, sacra piedra

nueve veces cruzada

Quiero batir el tiempo y  ser sonido

del Atlántico fiero renaciendo

en cada nueve vidas,  nueve versos

Quiero recorrer todas tus regiones

barajando el aroma de tus besos

y descifrar el secreto del camino

que une la distancia entre los tiempos

 

Quiero posarme en tu piel cual amuleto

mientras la luz cobriza de tus mejillas

barniza mi mirada de poeta