Me dueles

Me dueles

Reiterándote en pensamiento

Enmarañando mis verbos

Invalidando mi respuesta

Me dueles

En ese infinito porcentaje

En la cascada oscura

De ese fluir a nada

desde nada

Me dueles

Tus labios son espadas lastimeras

Pretendiéndome

Tú no sabes

Que ni siquiera necesitas dañarme

porque me dueles.

Eres, sin duda, bella

         Porque para querer, hay que quererse y para odiar, hay que odiarse. Empecemos desde lo nuestro para lo vuestro.

 

 

Eres, sin duda, bella

Cualquiera que sea tu edad

Cualquiera que sea tu peso

Cualquiera que sea el color de tus ojos o tu piel

Por eso yo, te admiro

desde la ventana de mi propio rostro

Por eso yo, te amo

Y amo la serenidad del agua sobre tu pelo

Amo la  cadencia armónica de tus movimientos

en pausa sobre el cuerpo

Amo las velas que te encienden esta tarde

y la luz de tus caricias

Cualquiera que sea tu nombre

Eres, sin duda, bella.

Ángulo muerto

              No sé si alguna vez pensáis que, quizá, lo que se nos vende como realidad, no lo es, sino parcialmente. Lo que se afirma como logro, éxito, reto puede no ser sino un auto-engaño.  Nos retroalimentamos en unas exigencias absurdas. La vida se presenta quizás más simple, pero, a la par, por ello más complicada si pretendemos dimensionarla. El nacimiento, el origen, la evolución desde, parte de un cálculo que no podemos realizar con la fracción. He aquí la irracionalidad y a la vez, la vida…el amor. Tal vez- es una pequeña impresión- exista un ángulo muerto que no divisamos.

 

La razón pervierte la medida de mis días

en puntos, cuartos, minutos, segundos, horas

retocando espacios irreales sin tu nombre

una pantalla anuncio entre mensaje al uso

y logros dimensionables

 

La razón pervierte la ecuación de tu rostro

estrella de mis pensamientos

Y porque nada fraccionable resulta interesante

yo me anclo en la fuerza expansiva

que siempre me promete tu pasión

 

El amor sin pasión no es siquiera negociable

pues los rincones de la impaciencia se repiten y son finitos

la finitud debilita y debe descartarse

 

Nuestra unión ha de basarse en ángulos

de ellos ha de partir toda línea

 

Sé que tú quizás ahora no me comprendes

pero aunque tú no me comprendas

el cálculo cobra sentido si me sigues

 

Desisto de dolerme

 

Quien clava espada, por la espada muere

cruel batalla de sombras  innombradas

entre los flancos abiertos donde duele

cualquier estoque de hielo en la mirada

 

En esta lid asida a los reproches

enreda el mar batido entre sus brotes,

yo ya no encuentro  motivo de combate

no quedan sueños de paz en este ataque

ni otro sentido que encuentre donde fuere

aquel reducto donde el amor se muere

 

y desistir me trae sueños de flores

en  ley de ancestros de círculo marcada,

manos que rozan  la suerte ya alejada,

del fuego hostil que acabará mañana

cuando la noche se teje inacabada

en la esperanza de que nada te nombre

 

Nada que asome de la salmuera blanca,

nada retome  el agua apalabrada,

única en soles de amor  amurallada

sobre una roca de nubes expectante

Nada que surja hoy será un instante

en este tiempo de vides en gargantas

irreverentes,  toscas y entregadas

a cualquier hueste de luz que venga clara

a resurgir cual fénix de la nada.

 

 

Solsticio

Son tus ojos el templo de los sueños

navegantes hacia sol

iluminando el atarceder más largo

en el solsticio de mis sensaciones

 

Te invoco en fuego

sobre la piedra milenaria

para que esta larga noche

y todas las demás noches

sean precursoras de tu bienvenida

amurallando el reto

destapando la luz

juramentando

la vibración candente del deseo