En ritmo pop, un poema- reflexión,  que escribí hace tiempo, sobre el estado de confusión en el que muchas veces nos sentimos:

 

ATRAPADOS.

Cuando la luz no resplandece, alzándose.

cuando la sombra no es lo que parece, retándose

Yo…te siento tan lejos…

Quizás al otro lado del universo,

en el otro extremo del tiempo

somos seres diversos.

 

Y es que estamos atrapados, desviados,

sin sentido ni razonamiento,

desterrados, apagados,

en el umbral de los sentimientos.

 

Alienados:

Envite en un juego que no tiene premio,

Condenados

entre pantallas de pensamientos.

 

Buscando el origen entre mil destinos

sin saber qué hacer,

una sola flecha sobre mis pies.

Ya nada es,

Todo se fue.

Solo nos queda

Retroceder

En definitiva, volver a ser

 

Y es que estamos, atrapados, desviados

sin sentido ni razonamiento,

desterrados, apagados

en el umbral de los sentimientos,

sin saber qué hacer…

Buscando el origen en mil universos,

siendo seres diversos

Sentirnos

Sentirnos,

más allá de las palabras,

del teléfono,

de la videollamada.

Sentirnos,

sentirte,

sentirme,

en infinitivo,

en presente,

desgajando los verbos,

en ese tacto ausente

que cada noche

me deja

tu mano

sobre mi espalda.

 

Ese tacto imposible,

pero tan real,

como que te siento,

aunque no estés presente.

 

Estás ahí,

en todas las versiones imaginadas

de mis besos.

Vendrá un día…

 

Vendrá un día,

como una llanura abierta al sol,

en el que paseemos hasta la madrugada,

sin que nadie confine nuestros besos.

Vendrá un día…

 

Un día de marea alta,

de fuerza,

arrebatadora

del mar,

las olas sobre los pies,

demandando

la floración de mayo

y el poniente,

atardeciendo

en todos tus abrazos.

Vendrá un día….

 

 

 

 

Geis

Y vos, mi caballero,

qué torpeza,

cuán apacible era su destino,

le esperaban placeres de la carne,

profecía en los labios,

las noches estrelladas en cascadas,

permutando los soles de poniente.

 

Más hubo de romper el sortilegio,

creerme humana, reclamar mis huesos,

pretendiendo confinarme en sus dominios

y apropiarse del fuego de mi boca.

 

Ahora ya es tarde,

ha terminado el juego,

los bueyes de Femen rugen fuerte,

y mis ancestros reclaman que me eleve

con toda la fuerza de su sangre.

 

Y mientras le degrado a vil infante,

un geis le impongo,

de forma inquebrantable,

conjuro o sortilegio,

ninguno de mis rostros será humano

ante la vista de sus ojos.

 

Prosiga, pues, su camino,

ya no hay diosa,

que vaya apiadarse de su espada.

 

KAWAII

Acariciarse,

deslizar los dedos,

aplaudiendo

la propia mirada.

 

Despegarse,

lanzar al vacío

el arcano del mundo

y confabularse con el loco.

 

Rebeldes,

al frío,

a la usura del tiempo

y los abusivos intereses

que se imponen

sobre la vida.

 

Atrincherarse,

en la nobleza del unicornio,

rebuscarse

y quemar,

una a una,

las cartas de la baraja.

 

No hay naipe que me aturda,

No hay nada que me oprima,

Ni tu marca, ni la publicidad,

ni tu reclamo, ni lo que me dices es correcto,

ni siquiera esas absurdas condiciones

que tornan un sistema en obsoleto.

 

El mundo que pisamos está caduco.

Seamos “Kawaii”

y busquemos el consejo de los bosques,

para retomar el viento salvaje de la naturaleza.

 

No soy ingenua, soy auténtica.

Poema para hablarte

Quizá este poema,

debiera tocarte,

como un ángel,

abrazado a tus pies

y así elevarse

sobre acantilados abruptos,

mar de invierno 

y huracanados vientos de palabras.

Quizá, si

quizá debiera tocarte,

haciendo que tu piel se sonrojara,

mientras la uva tinta se desboca,

humedeciendo los labios de la noche.

 

Pero este poema,

hoy,

solo desea hablarte,

arañarse, morderse, desarmarse

en la desnudez que un aguacero

va dejando visible tras la ropa.

 

Este poema grita, se revela,

no quiere seguir métrica ni estrofa,

solo,

pretende hablarte,

dejando que sus versos

aniden en los árboles más viejos

y si fuera posible

en tu ventana

para ser pronunciados en tus sueños.

 

 

 

 

 

 

un

Llave

Y si no estoy preparada para hablar,

si fuera recipiente contenido,

la sal decreciente,

la bruma,

oscureciendo los pies.

Y,

si no fuera posible

desasirse,

corsé denostado,  apalancado,

en la materia gris del subconsciente.

 

Y si nadie, quizá, ni aquel poeta,

de verso tosco, en alcohol,

de la inmundicia,

si nadie pudiera.

 

Descender al infierno

enseña poco,

si no lo hacemos,

a nuestro particular Averno,

aquel que nos es ingrato

a la razón y al olvido.

 

Y si quisiera ser fuego,entre tus manos,

aire entre los cabellos de la noche,

rocío, agua, alquimia entre tu sexo,

tierra para dejarte cuando el día

me lleve a seguir vagando entre los cielos.

 

Y si pudiera caer, sigilosamente,

macerando colaciones de segundos,

fabricar el ungüento

que me haga humana y terrestre,

bajo la luna de tus ojos.

 

Vos, sois la llave,

humano caballero,

de la tormenta y la luz,

la que se esconde,

en las ramificaciones de mi pensamiento.