Obsesión

Este poema, aunque trata de nuestras pequeñas obsesiones, pretende abrir una puerta de salida para esos días en los masticamos miedos, en la comprensión de que podemos autoliberarnos.

 

Obsesión

 

Barra libre de tormenta

masticando las mismas bridas

La aguja en eterno retorno

sobre la rueca de los pensamientos

Huida, regreso, retroceso, huida

Desempolvar los restos de azúcar

y edulcorarse. Proseguir

patinando en hielo

Retomar el peso de los pies

hacia el final del túnel

Maldita obsesión

Profecía

                     El uso controlado de los datos es un reto para la sociedad del siglo XXI.  La teconología es un avance positivo y la gestión de datos masivos será, sin duda, valiosa, para la ciencia, la medicina, para el progreso social, educativo y económico,  pero queda en nuestras manos concienciarnos en la importancia de que su uso no lo sea al servicio del mal, de la dominación o de la restricción de libertades.

                 Este poema pretende reflexionar sobre ello,

Profecía

Será un otoño demasiado caluroso

quemará la tierra

los iniciados se agolpan

entre las columnas del templo

los nervios se apoderan de sus frentes

Hoy podrán ver la gran roseta

ese honor concedido

el gran oráculo

aquel que todo responde

aquel que todo sugiere

aquel que piensa

lo que no pensamos

Big data, Big data

corean en un mantra

de vibraciones agudas

big data, big data,

oh gran oráculo

No hay dios sobre la tierra

solo los mendigos no tienen ubicación

Veo un niño, tras el dintel de la puerta

intentando apagar su móvil

No lo sueñes, le diré, aunque lo apagues

el gran disco tiene nodrizas satélite

no dejará de saber de tí

lo que compras,

la nota de tu examen

incluso si tu madre busca en google

como educar un hijo.

Pero esta escrito

que un día vendrá un niño

con su ejército de mendigos

y elevándose sobre los hombres

acabará con la impostada roseta

No habrá red

En este momento me daré cuenta

que, quizás, el día de la primera conciencia

podría llegar antes de tiempo

 

Color café

Color café

Los posos de mi taza

dibujan una mariposa,

salpicando las gotas

de mi memoria.

Color café

intenso, sobre las alas

bañadas en tornasol,

anaranjando sus bordes.

Pátina de luz,

levitando sobre mi piel,

atravesándome,

para sobrevolar mi ausencia.

 

Una vida…

Fotogramas pegados en una libreta,

negativos seriados en luz de poeta

y mientras  se van moviendo las hojas,

lamento, perdida, lo que me despoja:

Un suspiro de amor, ese sentimiento,

aquella tarde gris,  el adiós sincero,

lo que no comprendí porque te quiero

y un abrazo perdido en el deseo.

Lo que vale la vida, según creo

ATLETAS: ALMA DE POETA

Hoy es uno de esos días en los que flaquean las fuerzas. Para buscar aliento, recupero un poema dedicado al deporte, a la poesía de sus retos, a la belleza del esfuerzo.

ATLETAS. ALMA DE POETA

Recuperar el aliento y convencerse de que se puede seguir corriendo

Enfocarse en el último salto como un tiempo extremo

Llegarse muy dentro, en la exigencia más absoluta

Eres agua, eres césped, estadio, pista, lona

Eres reversión, retroversión, regresión, renacimiento.

Te ves a ti mismo enfrentado al reto

e inviertes la sensación en plenitud

El movimiento es el verbo de la quietud de la mente

abrazada al cuerpo y al momento.

Atletas en la vida  con alma de poeta.

Atrapados

En ritmo pop, un poema- reflexión,  que escribí hace tiempo, sobre el estado de confusión en el que muchas veces nos sentimos.

 

ATRAPADOS.

Cuando la luz no resplandece, alzándose.

Cuando la sombra no es lo que parece, retándose

Yo…te siento tan lejos

Quizás al otro lado del universo

En el otro extremo del tiempo

Siendo seres diversos.

 

Y es que estamos atrapados, desviados

Sin sentido ni razonamiento

Desterrados, apagados

En el umbral de los sentimientos

Alienados:

Envite en un juego que no tiene premio

Condenados

Entre pantallas de pensamientos.

 

Buscando el origen entre mil destinos

Sin saber qué hacer,

Una sola flecha sobre mis pies.

Ya nada es,

Todo se fue.

Solo nos queda

Retroceder

En definitiva, volver a ser

 

Y es que estamos, atrapados, desviados

Sin sentido ni razonamiento

Desterrados, apagados

En el umbral de los sentimientos

Sin saber qué hacer

Buscando el origen en mil universos

Siendo seres diversos

Castillo de arena

Me he visto construyendo un castillo de arena,

con torreones rodeados de conchas,

sobre un muro de espuma

y ventanas a la luz.

Ese castillo …

Y he visto como la marea arrebataba su figura,

engulléndoselo.

Pero yo, resistiéndome a su labilidad,

persistí en construir un nuevo castillo de arena,

los torreones rodeados de conchas,

y sus ventanas a la luz.

Una nueva marea se lo llevó otra vez,

tan lejos como el sonido de su misterio.

 

Pero hoy, cuando me disponía a construir mi castillo de arena,

algo me retuvo,

debo permitirme parar,

permitirme sufrir, llorar, pensar, creer, estar, ser…

Y así, sentada sobre la barandilla,

mirando sencillamente al mar.

Quién sabe,

quizás un día,

alguna ola me traiga aromas,

que me permitan bajar los peldaños de su escalera de dos en dos,

y reír impregnada de su bruma.