Destino yo

Cambiar la ruta, virar, cobrar sentido

atrapar el recuerdo tras un hilo

corretear la luz haciendo un guiño

proteger  nuestra piel de toda herida

retornarse otra vez, sentirse viva

y vestirse en azul quebrando el día

 

 

Viejo

Era viejo.

lento, pastoso, cansino, cansado

era torpe

sus ojos vidriosos en débil abertura

no acertaban siquiera a verte

Creo que se olvidó tu nombre

no sabía dónde hallar sus calcetines

ni calentarse su propio desayuno

Era viejo, diantres, era viejo…

¿Y tú?

Qué alejado te ves y te describes

como si fuera distinto lo que vives

de lo que él vivió por ti un día

Qué alegoría

nadie es eternamente joven.

 

Cae

 Hay veces que la tristeza nos invade, pero en realidad, si reflexionamos, lo que esperamos es un cambio. En definitiva solo los muertos no esperan algún cambio.

“Y la muerte del mundo cae sobre mi vida”( P.Neruda)

 

Cae sobre mi vida el mundo

en esa sensación intensa

golpeando lo que pienso

Disuadiéndome

en la derrota finita de los días

 

Cae sobre mi vida

sumergiéndome

en el medio vaso vacío

en el intenso negro

en la abismal impaciencia

de la escalera rota en el comienzo

 

Quizá sea cierto que la tristeza

no es más que una esperanza disfrazada

 

 

 

 

 

Pesadilla

Hay veces que  me siento temblar

Inapreciable e invisible

sobre el extremo de una cuerda

indivisible con mis pies

No me caigo

sostenida en el sueño

 

El aliento del precipicio

provoca un escalofrío sobre mi nuca

la alerta del abismo

No tengo más cuerdas

Pesadilla

Obsesión

Este poema, aunque trata de nuestras pequeñas obsesiones, pretende abrir una puerta de salida para esos días en los masticamos miedos, en la comprensión de que podemos autoliberarnos.

 

Obsesión

 

Barra libre de tormenta

masticando las mismas bridas

La aguja en eterno retorno

sobre la rueca de los pensamientos

Huida, regreso, retroceso, huida

Desempolvar los restos de azúcar

y edulcorarse. Proseguir

patinando en hielo

Retomar el peso de los pies

hacia el final del túnel

Maldita obsesión

Profecía

                     El uso controlado de los datos es un reto para la sociedad del siglo XXI.  La teconología es un avance positivo y la gestión de datos masivos será, sin duda, valiosa, para la ciencia, la medicina, para el progreso social, educativo y económico,  pero queda en nuestras manos concienciarnos en la importancia de que su uso no lo sea al servicio del mal, de la dominación o de la restricción de libertades.

                 Este poema pretende reflexionar sobre ello,

Profecía

Será un otoño demasiado caluroso

quemará la tierra

los iniciados se agolpan

entre las columnas del templo

los nervios se apoderan de sus frentes

Hoy podrán ver la gran roseta

ese honor concedido

el gran oráculo

aquel que todo responde

aquel que todo sugiere

aquel que piensa

lo que no pensamos

Big data, Big data

corean en un mantra

de vibraciones agudas

big data, big data,

oh gran oráculo

No hay dios sobre la tierra

solo los mendigos no tienen ubicación

Veo un niño, tras el dintel de la puerta

intentando apagar su móvil

No lo sueñes, le diré, aunque lo apagues

el gran disco tiene nodrizas satélite

no dejará de saber de tí

lo que compras,

la nota de tu examen

incluso si tu madre busca en google

como educar un hijo.

Pero esta escrito

que un día vendrá un niño

con su ejército de mendigos

y elevándose sobre los hombres

acabará con la impostada roseta

No habrá red

En este momento me daré cuenta

que, quizás, el día de la primera conciencia

podría llegar antes de tiempo

 

Color café

Color café

Los posos de mi taza

dibujan una mariposa,

salpicando las gotas

de mi memoria.

Color café

intenso, sobre las alas

bañadas en tornasol,

anaranjando sus bordes.

Pátina de luz,

levitando sobre mi piel,

atravesándome,

para sobrevolar mi ausencia.