ORÁCULO

El cántaro a la fuente,

ese sendero,

entre el barranco de rocas , los abismos

con su promesa de frutos venideros,

ofreciendo el futuro entre su mesa.

La piedra en el camino,

el cántaro en pedazos,

que se clavan

como cuchillos encendidos

infartando el desacierto.

No hay oráculo,

entre los laureles.

Mis manos ya no se sienten

agitadas,

sobre la cerámica quebrada.

Las musas y las ninfas se entretienen

entre las aguas bulliciosas.

Si tu padre es un río,

es complicado,

no ser cascada en tormento,

correntía,

colapsando la geometría de sus ritmos.

Una voz me detiene

y me responde:

No busques la razón,

donde el dolor asienta

ni en el escenario del invierno.

Búscate entre los diez fragmentos,

de 122 estrellas

cuando cada aurora

muestre sus pétalos

para el regocijo.

de 153 rosas.

Hay una puerta abierta,

tras el laberinto de cometas.

Yo soy quien trae

el cesto de manzanas,

quien grita

que poder parir no es un castigo,

que mis curvas son las fronteras

en las que descansa la luna

y que mis hijos ya comprenden

el secreto de la rosa.

Yo soy quien trae

el cesto con las flechas,

desafiando

la gravedad de los dominios.

Fragmentados los muros,

ya no atienden

las palabras cautivas.

Antimateria

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Has quemado tus ropas

con las chispas

de las profundidades de la tierra.

Te has ahogado tantas noches

en el abismo de tus desalientos

que has maldecido los segundos

que te regalaba el sol.

 

No hay aprendizaje gratuito.

Tras la última piedra incandescente,

encontrarás ese frondoso bosque

en el que los árboles

orquestan

una sinfonía de colores.

 

Tus identidades danzantes

ya conocen

las complejidades de tus lunas,

la cara oculta de tus dualidades,

ensambladas

en el ligero baile que unifica

todos sus fragmentos.

 

Esa suavidad que engarza

las identidades solitarias.

Cuando se sostiene

la palabra precisa

en el universo de tus ojos.

 

No hay aprendizaje gratuito.

 

La sinfonía

Cuerdas,

frecuencia en bajo,

la octava,

sobre la sinfonía de nuestro tiempo.

Una vibrante analogía

en la frontera

de todos los sucesos.

Mientras tanto,

se mecen los tejidos,

las redes y los bucles

el tambor,

retocando nebulosas.

¿Bailamos?

Vía lactea

La leche materna

fluyendo,

despiadamente apartada,

en la siempre constante tragedia mitológica.

Ella,

la columna dorsal del universo,

el camino,

que lleva a la tumba del oeste,

la luz que ilumina el árbol desde el sur

y acuna el nacimiento de la luna.

Los mensajes

que el tiempo nos deja sobre los hombros

no son tan grandes

como el espiral que protege nuestra vida.

Identidad

El vértigo de una partícula,

rechinando

sobre los bordes de mi conciencia.

 

Ninguna infinitud se normaliza,

en la gravedad ajena,

cuando somos átomos,

como manzanas,

pretendiendo la comprensión de este misterio

que nos une y nos ata,

nos retoma

entre la indentidad del Universo.

 

En este pequeño espacio

donde soy yo,

“Ser o no ser”

soy o no soy,

esa pregunta,

retumba como un eco

y se colapsa en las ondas de tu nombre,

porque tú me renombras

en la incertidumbre de todas las respuestas.

 

Miles de imágenes de yo,

en proyección,

sobre un tú ileso,

sobre un yo ileso.

La naturaleza elige cuando me miras.

Tu dinámica simetría

                    El poema de hoy es una alabanza al lenguaje del universo y a aquellos científicos que intentan descifrarlo. 

                   El título está en el medio( aunque no lo parezca) para delimitar dos fases simétricas, aparentemente dispares. Entender la simetría de su tempo, oculta simetría, dinámica simetría que abraza la interrelación entre las fuerzas que interaccionan en el universo.

                                      

Oculto mi universo entre ropajes

   para comunicarme entre los hombres,

puede que todavía esté intentado hablarme

                       para recomponer mis densidades

 

TU DINÁMICA SIMETRÍA

 

No puedo sino reconocer que te preciso,

me he acostumbrado al tintinear de esos pasos

y ese ruido asonante sobre mis oídos,

tan vibrante como las siete vidas.

 

Debes comprenderme, no es sencillo,

no existe un teléfono entre las dimensiones

y resulta complicado descifrar mis algoritmos.

En la batalla constante entre los cielos,

no hay trinchera que no responda a tu dinámica simetría

Gravitar es el idioma de tu fuerza

No  hay teoría del todo,

que no lleve escrito tu nombre.