Un poema desnudo

Un poema desnudo, como un salmo

para hallar habitáculo en la roca

y no desoír a la montaña

que emerge en desafío entre tus manos

y la palabra calma de la tarde.

Es esa inmensidad de lo pequeño,

la callejuela en piedra, la escalera,

un verso que escondido entre tus ojos

hace del verbo tu nombre bendecido.

Hay luz, atardecer, que desafía

la lógica distópica del tiempo,

cuando la paz nutre la ventisca

y tu mirada es reina entre la espíritu.

No hay desasosiego,

el agua en calma

va comprendiendo el paso que ligero

envuelve todo, y lo trae de nuevo

un abrazo de amantes desde dentro,

para recorrerte en el recuerdo.

Tú si eres poesía

Poesía es la nota que se cuela en tu puerta
el sonido del beso y también el silencio
el portal de tu casa , esa puerta entre-abierta
todo lo que te digo y también lo que pienso.
Poesía es un niño, la mirada sincera,
es un sueño perdido y también un comienzo,
es jugar con la brisa, es sumar a las restas,
dibujar espirales, amainar la tormenta.
Poesía es la música de palabras sencillas,
las paredes de cal, una caja con tizas
el color de tu nombre, el valor de tu risa.
Poesía es amarte, arropando tu cuerpo
hacia un verso más uno, pero también más nuestro