Deja que el agua moje tus pies

No hay demasiadas piedras sobre el río,

sino las suficientes para atravesarlo.

La dificultad no estriba en el tamaño, ni siquiera en la pendiente.

No te compares, ni en el arrojo de los otros, ni la densidad de los obstáculos,

cada persona tiene una prueba distinta y un nombre diferente,

nuestro propio pulso y nuestro propio paso.

No intentes detener la corriente,

porque todo es pasajero,

deja  que el agua fluya suavemente, e incluso, permite que moje tus pies

y podrás llegar a la orilla.

Sin embargo, si dejas que en tí anide el miedo y la impaciencia,

la agresividad será tu lecho

y serás ira, angustia en alma enferma, sedienta de lo externo.

Por eso, recuerda, en cada paso, que no importan los inconvenientes

sino tu determinación para seguir avanzando

Sin leyenda

No quiero hilo rojo para esperarte,

ni rosas azules para no aguardarte.

No quiero mensajes, ni espejos que hablen,

no quiero leyendas de sitios distantes,

ni hadas escondidas en  suerte de ángeles,

ni historias perdidas en alguna parte

 

porque si tú me besas,

yo te beso,

construyéndome,

ideándote,

en un castillo de colores y de instantes

adelante

Adelante siempre

Vente hacia delante

Que atrás lo que ves

No puede curarte

Adelante, ven

Ven hacia delante

Que yo tengo aquí

mucho amor que darte.

Cuento/ Conto

Pensando una historia, me recuerda un cuento

de una dama triste y un duende pequeño,

cual  trasno y travieso,  dormía en un sobre

y escondía cosas en un sitio nuevo

para que la dama cuando las quisiese

siempre las buscase y nunca tuviese

 

La pequeña dama ya desesperada,

imploraba al duende que siempre ligero

le daba el hallazgo, ganándose un beso

 

Algo imaginado y algo de mentira

Una realidad que cambia y que rompe

Toda tempestad y el color de tu nombre

Mírame a los ojos, convierte mi suerte

Haz que ya no sea figura entre lunas

que vaga en desiertos, ríos y torrentes

 

La pequeña dama hizo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

y aquel feo trasno se convierte en niño

 

Dicen, todavía, si quieres, dormido,

puedes verlos juntos jugando entre el trigo

o chapoteando en aguas del miño.

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Pensando unha historia, lémbrame aquel conto

dunha dama triste e un trasno pequeno

Cal trasno e traveso, durmíase nun sobre

e escondía cousas, sempre un sitio novo

para que a dama cando as quixese

sempre as buscase, máis nunca tivese

A pequena dama xa desesperada

Imploraba ao trasno que sempre lixeiro

dáballe o achado, gañándose un bico

Algo imaxinado,  algo de mentira

Unha realidade que cambia e que rompe

toda tempestade e a cor do teu nome

Fica nos meus ollos, troquela esta sorte

Feixe que xa non sexa figura entre lúas

que vaga en desertos, ríos e torrentes

A pequena dama fixo luz en sombra

Torque de metal, transformada mente

aquel feo trasno convértese en neno

Din, aínda, se queres, durmido,

podes velos xuntos xogando entre o trigo

ou chapoteando nas augas do miño.

Todo puede ser ligero

 

Final de agosto, plomo, pesadez

y un ruido machacón de un ventilador de feria.

Me detengo.

He encontrado un apunte tuyo.

Tu letra, tu pequeña letra

recordándome

que todo tuvo un comienzo

ligero.

Todo fue ligero en algún momento

y puede volver a serlo.

El color de lo simple

Hacer a nuestros ojos visible la naturaleza, puede ser un buen método para reencontranos. Mi padre siempre miraba al mar, de forma persistente, en busca de esa paz que curiosamente, casi siempre tenía. En este poema se intenta emular ese estado al que se llega tras descender a la nada para reiniciar el camino desde ella. Los colores y las formas son irregulares, impresionantes, complejos y a la vez simples.

 

Mar, cobalto azul, indefinido

en gris te amo como la roca tosca

sin erosión en desde, quizás hacia la nada

amanecer en alba,  de blanco-plata en brote

Tierra, sin mas, deseo, de ocre sobre el lienzo

amarillea el trigo y se delata el fruto, verdeando

en el simple devaneo de las hojas.

 

Verde viento

Marcas desdibujadas sobre ese verde viento

ajeno está  mi rostro, imperio equidistante

naturaleza amplia en sombra imaginada

Instante anuncia otoño, instante, sólo instante

instante, en claro enfoque del sol de la mañana

Piedras

La primera clave del éxito es buscarlo,

la primera piedra,  la pasión y el empeño

la segunda piedra suele caer al peso de la tercera

como prueba de persistencia y arrojo

querer lo suficiente y estar dispuesto

a repetir el esfuerzo en la empresa

La segunda clave del éxito es mimarlo,

cuidarlo, arroparlo, acunarlo en las noches de insomnio

La tercera piedra exige persistencia

una brisa suave que done su equilibrio

mantenerse recto, dando la bienvenida al resto de las piedras.

 

Está todo al revés.

Yo no sé que digo, y no sé que sé

quizás no lo digo o quizás también

todo lo convierto en lo que ya fue

Está todo al revés.

Tropieza mi vista con una burbuja

y parece que soy, un poco bruja

mi pequeña brújula

pierde ya su ruta

Nada es

está todo al revés

Qué hacer

será recomponer

Pienso que esto es un sueño

una trampa absurda

engañando al suelo

me inunda la duda

Todo gira al tiempo

se escribe al momento

Todo está al revés

ya ves

qué hacer

 

Papel del tiempo

Doblo el papel del tiempo para verme

en el pasado aquel desdibujado

doblo el papel, en arco sobre el temple

lienzo de aquel otoño equidistante

imantada de luz, imaginada antes

Paseo por los templos de mis miedo

destronando las huellas aprendidas

y comprendo que el avance tiene un ritmo

y el retroceso es un paso necesario.

Aprendo a amar las piedras, el obstáculo

neutralizando la imagen del espejo

Tanto más libres somos cuanto menos

tenemos confiado en el ajeno

Y ahora vuelvo aquí, ya renovada

con soplo del ayer hacia el futuro

atrapadas las lunas de mis rostros

para dejar camino sobre el agua.