Incendiaria

El silencio huele a gasolina

Prendiendo tus vientos

El humo amarilllea las cortinas

Invidentes de  luz

No comprendes

Que no hay incendio externo

Que sofoque

Tus duelos

No hay batalla

Que sane tu impotencia

La verdadera lucha

Has de tenerla adentro

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Viaje interior

             Admiro lo sencillo. Pero, no confundamos, la sencillez, la simplicidad, no la superficialidad. Y cuidado, que muchas veces lo superficial se disfraza de complejo, y sigue siendo un mensaje intrascendente. Las poses, las modas, los desafiantes perfiles, a modo de ritos de iniciación de eternos adolescentes, no nos traen realmente bienestar alguno. No eres tú contra…no eres tú por…Eres tú, y lo que quieras ser a partir de este momento.  Nuestra vida, duela lo que duela, puede llegar a ser más llevadera si aprendemos a admirar lo sencillo. El caliz de la flor, la piedra de la vida…Os invito a un viaje interior.

                    Cierro los ojos y me observo

recostada sobre la arena sin rozarla

en una pequeña levitación de mis sentidos

Siento que mi cuerpo se recoge

entrelazándose en aire

Un ovillo, el círculo de la vida

bendiciendo el calor de mis manos

el espiral de los movimientos

Un  remolino de corriente

en el viaje hacia uno mismo

Respirar, ahuecar las alas, sacudiéndolas

atrapando el oxígeno

Abrir los ojos, serenamente,

sobre un papel en blanco

sellando nuestro nombre

Arropar el  pasado

acunando los sueños de los ancianos

y agradeciendo poder compartir la vida.

 

 

 

Buscar la luz

Hoy he decidido rescatar este poema. Implica una parada para meditar, antes de decidir emprender nuevo camino.

Buscar la luz,

amante y detenida

amplia y distante

presente y convencida

 

Buscar la luz

amurallar la vida

Y navegarte

temiendo la partida

 

Luz, siempre en luz

en brillo compartida

y aunque este sol

me queme por instantes

me quedo hoy

en suma pensativa

ya que es mejor quedarse

que una  huida

 

Piedra, papel, tijera

Water drop

 

Piedra

Hay quien vive afirmando la nada en el vacío,

gritando en un acantilado al viento,

o realizando apuestas contra las fechas del calendario,

en el engaño de que el tiempo le favorece.

 

Otros viven engulléndose a sí mismos

entre cosas inservibles a otras dimensiones

tanto plástico determinando sus fronteras

 

Papel

Los hay que viven afirmando el todo

buscando luz en la inmensidad del océano

en la memoria colectiva, los primigenios metales

y los consabidos preceptos del inconsciente

 

Otros realizan apuestas sobre su identidad

en el engaño de que la soledad no les comprende

compartiendo un emoticono permanente

repelentemente impostado

 

Tijera

Los hay que viven afirmando el propio tiempo

como queriéndose comer la vida enérgicamente

Peldaño a peldaño, reto a reto, minutos

Y parecen desear llegar a ese final

que al mismo tiempo tanto temen

 

Piedra, papel, tijera

 

El fin, quizás la nada, quizás ese todo

quizás el propio tiempo que se descompone

Y siempre está ahí para recordarnos

que lo único cierto es que quizás ni siquiera estamos

donde creemos que estamos

Ni somos

lo que  creemos que somos

 

Piedra, papel…tijera

Por eso rasga el velo de tus noches y atrapando los sonidos

Llénate de esa nada, todo, tiempo

Detenida en la simpleza de una piedra

sobre círculos de agua

agitando la corriente para decirnos

que  lo realmente importante

existe  en el movimiento de la vida.

 

 

 

chapotear

Chapotear recuerdos:

Juguetear con el agua en las rodillas,

pisando charcos, saltando de puntillas,

apretar los dientes cuando la noche vibra,

y recordar,sintiendo,como pasa la vida

unas veces en gris, otras abriendo el día

abrazarte en silencio, rozando tu mejilla

son las cosas que importan, quizás, las más sencillas

 

Deja que el agua moje tus pies

No hay demasiadas piedras sobre el río,

sino las suficientes para atravesarlo.

La dificultad no estriba en el tamaño, ni siquiera en la pendiente.

No te compares, ni en el arrojo de los otros, ni la densidad de los obstáculos,

cada persona tiene una prueba distinta y un nombre diferente,

nuestro propio pulso y nuestro propio paso.

No intentes detener la corriente,

porque todo es pasajero,

deja  que el agua fluya suavemente, e incluso, permite que moje tus pies

y podrás llegar a la orilla.

Sin embargo, si dejas que en tí anide el miedo y la impaciencia,

la agresividad será tu lecho

y serás ira, angustia en alma enferma, sedienta de lo externo.

Por eso, recuerda, en cada paso, que no importan los inconvenientes

sino tu determinación para seguir avanzando

El color de lo simple

Hacer a nuestros ojos visible la naturaleza, puede ser un buen método para reencontranos. Mi padre siempre miraba al mar, de forma persistente, en busca de esa paz que curiosamente, casi siempre tenía. En este poema se intenta emular ese estado al que se llega tras descender a la nada para reiniciar el camino desde ella. Los colores y las formas son irregulares, impresionantes, complejos y a la vez simples.

 

Mar, cobalto azul, indefinido

en gris te amo como la roca tosca

sin erosión en desde, quizás hacia la nada

amanecer en alba,  de blanco-plata en brote

Tierra, sin mas, deseo, de ocre sobre el lienzo

amarillea el trigo y se delata el fruto, verdeando

en el simple devaneo de las hojas.