No lo digas todo

        No decirlo todo, no comunicar todas las impresiones que se nos pasen por la cabeza, es un valor a meditar. Supone una maestría ser capaz de no decirlo todo y dejar que las sensaciones nos invadan.

 

No lo digas todo

Deja que el silencio haga sus veces

Y  vaya señalando la respuesta

Deja que te atraque con besos

que te aturda con caricias

y  dando a las horas sonrisas

dibuje el tiempo sin prisa

en las ventanas más nuestras

No lo digas todo

si hemos de amarnos durante muchas vidas

durante muchas lunas y estaciones

cada tarde en el fuego que se aviva

para acrecer los soles del  invierno

pues si ha de existir un lugar que permanezca

suspendido en nuestras sensaciones

todo lo que ha de venir, lo que acontezca

No hace falta anunciarlo

Para que así suceda

 

 

Cuestióname

                Vivimos en una sociedad que teme a la cuestión, tiene miedo que se pongan en duda sus premisas y por ello califica negativamente lo que resulta contestatario o rebelde. Esta misma sociedad, paradójicamente, parece no importarle que se justifique la imposición por la fuerza de lo que ha asumido como premisa. Todos comprendemos que la sociedad ha de regirse por unas normas y tener unos límites básicos. No me refiero a esto, me refiero a las presiones, las imposiciones sociales, de grupo, el odio a lo diferente. Recordemos que bajo la afirmación de hacer un bien se han cometido grandes males.

        Cuestióname

No sigas mis pasos

Sin hacerlo

Cuestióname, discrepa

Transmíteme argumentos

Interrógame, pregunta

Se vehemente en la defensa de lo que piensas

Exprésate, no te limites

No te creas las conclusiones que ofrezco

Y cuando alcances el convencimiento

Entonces simplemente acompáñame

Pero nunca trates  de imponerme ni imponerte

Pues es el miedo el que se impone

Pero la autoridad se gana.

ACORDE EN TRES

   Vivir implica una evolución constante, cambio sobre cambio. En ocasiones sentimos el vértigo de este movimiento y nos aferramos al pasado. Tememos. Que el tiempo por venir sea pleno depende de la capacidad de soltar, de adaptarse, de modificarse.  Y de ahí misticismo del arpa y la gaita. Alegre y meláncolico. La esperanza del partir y la melancolía de lo que se deja, en definitiva el temor al paso del tiempo.

       Suena el poema como el son un bardo na nosa terra ancestra/ en nuestra tierra ancestra.

 

         ACORDE EN TRES

Suena el arpa, acorde en tres

Triada en tercera y tónica

Torque a fuerza, gran trisquel

Comienza el bardo a leer

cuenta cuentos, cuenta historias

todo está por suceder

 

En intervalo las notas

escalera entre peldaños

y con los toques de antaño

suena la gaita y las horas

te recuerdan al ayer

cuando saltabas las olas

salpicándote los pies

contando dunas en marzo

atrapando caracolas

 

 

Suena el arpa, acorde en tres

cuanto tiempo, cuantas rocas

cuanto temor a un traspiés

cuantas noches a deshora

para no saber volver

ni dónde vamos ahora

 

Qué difícil entender

que quizás por lo que lloras

es porque temes perder

lo que tú ya no valoras

todo está sin suceder

 

 

Parece una paradoja

un acertijo al revés

que la soledad ahoga

y  nos lleva a no dejar

lo que se debe soltar

para no encontrase a solas

 

Avanza la tarde en reto,

lo que sabes ya lo ves,

y en un círculo completo

lazo y nudo de otro tiempo

entrelazado en tu piel

 

Suena el bardo, cuenta cuentos

triada en acorde en tres

Parece que lo he contado

Todo está por suceder

 

 

 

Ayer en tus ojos

Ayer en tus ojos yo,  vi aquel niño

que se levantaba comiéndose el día

en ímpetu luz y pura energía

subiendo a los árboles cien alegorías

de héroes, valientes, piratas y guías,

portando en la mano la vela encendida,

que escribe las notas de una nueva vida

 

Ayer en tus ojos yo, vi aquel niño

esbozando en gris la tenue sonrisa

y maldije a quien, con temor y duda

quebró aquellos sueños que tanto querías

miedos derretidos a la palma oscura

de mano cruel en sombra deriva

 

Vente aquí a la luz

que nacen los días

Renace al amor

No hay nada que impida

Resurgir al sol

Derretir la ira

Cambiar la canción

Esto es poesía

 

 

Hacia mi

Me desafío, me reto,

me invento y reinvento

Me creo, quizás me crezco

El mar se me antoja muy lejos

y mis manos no sirven de remos

reencuentro, me siento,

sé que hay lugares oscuros, pero muy propios

que rehúyo, que dudo, temiendo.

Es complicado reconocerse

batiendo salvaje los propios muros.

Me veto, me impido, me intento

me importuno, me alejo,  me cerco

El miedo se apodera en este trecho

El oleaje de mi mente me nubla

Pero el silencio me empuja

Y es entonces, cuando

me invade una energía impropia

que me sumerge en un espacio interior

donde el sonido y el color se asemeja

donde los rostros no tienen imagen

y ya nada se aplaza.

Inhalo la vida, me concentro, observo

y una pequeña flor resurge sobre mis ojos

para recordarme que tras el peligro

se encuentra un jardín de flores incontables.

Un ser que se hiere por seguir sintiendo

Dolor que se hiere por seguir sintiendo

y es todo un vacío, un hueco en el cuerpo

preso de un latido,  quemado entre duelos

buscando un sentido, allá y aquí mismo,

retorno y reflejo , hiriente, maldito

 

Un ser que se hiere por seguir sintiendo

se encuentra silente ante el laberinto

errante y errado,  mas siempre distinto

concentrado en sí, angustiado, herido

 

 

Cuando el ser se hiere, por seguir sintiendo

aplaca el dolor, detente un momento…

Trascendiendo al sol, tan lejos y externo,

tiene todo un ritmo que rompe el silencio

Escúchalo, escúchate, comprende su texto:

No hay plan ni destino que no sea un reto

futuro entregado en un blanco lienzo

 

 

 

 

La luz del corazón

                   El siglo XX nos trajo la expansión, la globalización y en mucha medida una pasión renovada por Oriente y su filosofía sobre la meditación. En esta fascinación nos olvidamos de Occidente y  el entendimiento de que el orden externo, en un buen pensamiento, debe ser por y para los individuos y no al contrario.

 

Cuando no basta el coraje ni la fuerza,

cuando todo te atrapa,

cuando todo sobra y todo falta,

Nada que decir

Tanto que cambiar

Sonríe

y piensa que en algún lugar del mundo habrá alguien,

que te encomiende en sus pensamientos.

 

Por eso hoy, este poema, va por ellos,

por los guardianes del tiempo,

de la flor inicial y secretístima,

en circulo sobre cruces de fuego,

ora juglares, antes poetas,

habitantes de poemas como escudos,

violetas en aire legendario

 

Y he aquí, en la observancia

de que el corsé externo nos aprieta

sobre terrenos de impostura,

y no hay hombre que merezca ser sacrificado,

por un fin revelado como abyecto,

porque la opresión no agrada al universo,

cuando identificas y comprendes

las  marcas en el camino  que alcanzan el origen

en un holograma de constantes cambios,

Y así,

te deshaces del marcaje horario de tu día,

es entonces,   cuando tu luz renace,

la luz del corazón.

 

 

 

 

 

Cinco

Una quinta fuerza universal

un quinto sentido y no sexto

una quinta- esencia

Es el pentágono esperado

la respuesta

libertad

y eres libre

cuando aprendes a no juzgarte.

 

Piedras

La primera clave del éxito es buscarlo,

la primera piedra,  la pasión y el empeño

la segunda piedra suele caer al peso de la tercera

como prueba de persistencia y arrojo

querer lo suficiente y estar dispuesto

a repetir el esfuerzo en la empresa

La segunda clave del éxito es mimarlo,

cuidarlo, arroparlo, acunarlo en las noches de insomnio

La tercera piedra exige persistencia

una brisa suave que done su equilibrio

mantenerse recto, dando la bienvenida al resto de las piedras.

 

anti-materia

Los que de la posesión hacen un rito

y buscan su mejor posición en su tenencia

Obvian que la materia es lo más irreal que encontramos

Y que si yo soplo su intranscendencia

se quedan desnudos bajo la nada.

 

Los que saben hacer de la emoción un triunfo

y centran sus energías en el sentimiento

aún, siendo más puros que los anteriores

pierden su transcendencia en la delimitación de su ego

 

Los que saben comprender la paz de la simplicidad

Sobreponiendo el aliento entre bastidores

Esos  son poetas.