Un amplio bosque con velas encendidas

Me despierto y no sueño,

pero veo despierta,

un amplio bosque con velas encendidas

y el horizonte abierto, un horizonte guía

sin eco que le estorbe,

sin ruido que ensordezca esta su alegoría.

Llega el otoño azul, permutando veranos

y el viento del oeste aplaca su cordura,

un segundo regalo para quien aprisiona

los secretos más claros del árbol de la vida.

Te veo caminando por senderos de hierba,

tocando tierra firme,

ya es hora de hacer puerto

y mirar a la costa con aroma de invierno,

desatando los besos que quedaron guardados

en el fruto salvaje de esta bienvenida.

Bienvenido a este reino,

ausente de relojes,

donde los pájaros

crecen

más allá de las jaulas

y siempre existe un día

repleto de festejos.

Bienvenido a este reino,

ajeno a las coronas,

sin monarca ni mago,

ni cavernas oscuras,

donde tus manos

simplemente

reinan

sobre todo afluente de la luna.

Sin números ni arcanos,

sin palabra perdida,

nada más que tus ojos

llamando al mediodía.

La danza de los nombres,

la manzana prohibida

en un cesto repleto

de arándonos y lilas.

Me despierto y no sueño,

pero he visto despierta,

un amplio bosque con velas encendidas.

Mensajes de texto.

  1. La costumbre es el arma secreta de la desesperación. Desacostúmbrate. Rebélate. Ten esperanza.
  2. Cuando estés turbad@ piensa que la realidad es siempre convertible y reversible. Cambia el prisma. Revierte el espejo.
  3. Amate a ti mismo como amarías a tu mejor tesoro.
  4. Cada ser en el mundo tiene un lugar, un abrazo  que siempre le espera. Ama, que tu abrazo te aguarda.
  5. No te lamentes por el pasado, el futuro no pide cuentas.
  6. Eres energía y si la enfocas puedes transformar tu vida.
  7. Cuando llores no sufras,  una lágrima me llegará y con ella te mandaré mi mejor beso.
  8.  Siempre hay una excusa para llegar a Avalon y la Isla de Cristal está  en cada sitio donde haya un propósito de fuerza.
  9. Cuando alguien te diga que no puedes, recuerda, todo es posible siempre que se intente. Lo que no se intenta es lo imposible.
  10. Si el tiempo es relativo, más relativa es la estupidez. Óbviala.

 

 

Ráfagas

Por mucho que se oscurecían

los rincones de la casa,

ella, de rodillas, los limpiaba

una y otra vez,

llenándolos de luz.

 

Lástima que él,

no tuviera ojos para verla,

ahogado en un mar de cervezas,

irreconocible ante el espejo.

 

Ella seguía limpiando,

desenredando,

callando.

 

De súbito,

se abrieron las ventanas.

Ya terminó el tiempo de la oscuridad.

 

Y no hubo rincones, ni enredos,

ni labios a medias,

ni ausencias,

ni mujer ahogada

ni un sueño.

 

Solo la luz,

reinando,

con sus ráfagas delicadas

y una mujer viajante,

guiada por las estrellas,

dueña de su propia vida

El tránsito: 7/8 de abril

 

 

Vendrá mayo

y será mes de las flores

iluminadas calles, primavera

los niños jugarán en los jardines,

habrá besos de amantes,

y caricias,

volverá el bullicio, la esperanza,

y las puertas abiertas de la casa.

 

No seremos iguales,

estaremos más vivos,

agradeciendo la luz cuando atardece

y la palabra amigo en los balcones.

Ya sabremos,

que todo es mejor si es compartido.

 

 

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Como todos los días, te pido, solo dos segundos más. Observa la fotografía. Es tremendamente bella. La naturaleza lo es. También puede ser salvajemente devastadora y furibunda. Somos como un recipiente y hemos engullido en estos días demasiados pensamientos negros. Respiremos. Retomamos lo bello, nos llenamos de lo bello, nos sanamos. Siente los colores de tu cuarto, los espacios favoritos de tu casa, aquella fotografía que tanta gracia te hace y recuerda las manos amigas que te esperan cuando esto termine. Llenáte de luz.  Tómate este espacio como un tránsito hacia nuestro renacimiento.

Amarse: El reto de los 21 días

En estos siguientes 21 días, publicaré cada día un poema que nos enseñe a querernos a nosotros mismos. Que sea amarse y cuidarse el reto de estos 21 días. Si nos cuidamos, cuidaremos también de los demás.

 

 

Vigésimo primer día de confinamiento

y quizá demasiado tiempo

en regresión.

 

Cada tramo del pasillo proyecta los pasos,

aquellos no vividos, los perdidos,

cuestionando las bifurcaciones,

cada elección de la vida, cada espacio,

dando vueltas al yo.

 

Es hora de parar. Darse permiso,

para amarse, simplemente.

 

La luz traspasa la ventana

iluminando el suelo de madera,

quiérete,

ten esperanza.

 

Hallaremos una puerta abierta

que nos devolverá la primavera.

 

 

 

Vendrá un día…

 

Vendrá un día,

como una llanura abierta al sol,

en el que paseemos hasta la madrugada,

sin que nadie confine nuestros besos.

Vendrá un día…

 

Un día de marea alta,

de fuerza,

arrebatadora

del mar,

las olas sobre los pies,

demandando

la floración de mayo

y el poniente,

atardeciendo

en todos tus abrazos.

Vendrá un día….

 

 

 

 

LLama que no cesa

En un día de esos que el trabajo te sale por las orejas, me tomo un respiro y recupero una antigua entrada, sobre el amor reincidente.

Dice la leyenda que hay amantes que se reencuentran una y otra vez en sucesivas vidas hasta que aprenden a convivir sin su soberbia, y es entonces, cuando quedan unidos para siempre.
Dicen que puedes distinguirlos por una llama azul sobre el hombro izquierdo.Si lo ves, aunque sea un roce, un instante o toda una vida, sabrás que es él/ella…

Porque hay llamas que no cesan…

 

Aun recuerdo ese adiós,

el que nos dimos,

cuando nos huimos,

y nos fuimos

mirando hacia delante,

temiendo regresar,

por un instante,

siempre es hábil cegarse,

apostando al boleto de la pérdida

en las lagunas de los desaciertos.

Hay quien dice

que, en otra vida

nos volveremos a encontrar,

y cuando ello suceda,

nos amaremos

de nuevo en mil intentos.

Cuando te ibas

yo me dí la vuelta

y pude ver

la llama azulada

sobre nuestros hombros.

Hay una historia inconclusa

en nuestro retroceso,

ahora vuelvo cada día,

a aquel lugar,

por si tú,

quisieras,

volver a mirarme.

Raiña poderosa

Non poñerei a imaxe do lume, non glosarei o lume, glosarei o rexurdimento

RAIÑA PODEROSA

Qué din os rumorosos, qué din

cando a costa non é verdescente

cando o delirante raio tórnase lume

na  queimada das bágoas

asolagadas  nos castros

O nunca mais das ánimas no bosque

o nunca mais  ardente

daquela escura lembranza

Xa non hai verdor cinguido

e é intransitábel o aire pesado de cinza

O son do vento pecha nosas palabras

rogando a choiva que atrape  o seu silencio

E qué arume arpado, qué son teñe a arpa

cando as ramas crebadas na saída

deixan saudade da terra inacabada

O reson coma unha ladaíña

cristalizando o seus camiños

Galicia non réndese

é valeroso chan

fogar ancestro

é a esencia gloriosa

da terra que  non teme a adversidade

unha terra, raiña poderosa

compartindo

as novas sementes

resurxentes no outeiro dos seus días

 

 

Buscar un sitio

Buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

donde el sol de abril se cuele en la ventana

ordenar los armarios, repararse en la cama

y arroparse de sueños temprana la mañana

volver, volverme a mí, regresar de la nada

sentir lo que sentí, con la mirada franca

buscar un sitio al fin que rebosante en calma

me traiga del ayer los trozos de mi alma

y ser la que yo fui, amara lo que amara

sufriera por sufrir, o dejara en mi almohada

aquello que perdí en tardía batalla

buscar un sitio, abrir, las puertas de la casa

sentir lo que sentí, amara lo que amara