Buscar la luz

Hoy he decidido rescatar este poema. Implica una parada para meditar, antes de decidir emprender nuevo camino.

Buscar la luz,

amante y detenida

amplia y distante

presente y convencida

 

Buscar la luz

amurallar la vida

Y navegarte

temiendo la partida

 

Luz, siempre en luz

en brillo compartida

y aunque este sol

me queme por instantes

me quedo hoy

en suma pensativa

ya que es mejor quedarse

que una  huida

 

He aquí de nuevo, tú

Podríamos afirmar que cada libro es un reto, una puerta abierta a un mundo diferente.Pero hoy curiosamente en lugar de realizar alabanzas a la magia de la lectura como sería propio, me sumerjo en las augas de la inquietud, para recuperar un poema escrito hace un año sobre la “belleza” de la superación del fracaso. Porque todo resurge, tú también lo harás.  He aquí de nuevo, tú.

 

Ruptura, desesperación, salto, vacío, noche

Digerir el sinsabor sin tener edulcorante

Destronarme y destronarte.

Ya no hay espacio en este papel

ni tinta para rellenar otro capítulo.

 

Es curioso,

en estos momentos de desolación

también hay quietud,

la observación serena del movimiento impropio,

queda reflejada en la fotografía de mi historia.

Y no es resignación ni abandono,

es confianza

en que la fuerza de la vida irá retomando mis pasos por segundos

en mis propias manos dibujando

una nueva cabecera a este tiempo

transformándolo en arco iris de sonidos

 

Dicen que el recuerdo es selectivo

aún así conservo

el retrato de una herida sobre mi cuerpo

para decirme y para decirte

que no hay ruptura, ni desesperación, ni salto, ni vacío ni noche

que no pueda recomponer el universo,

en trompo, rotación y precesión constante

luna de mis soles trasmutada

 

Y he aquí, de nuevo, tú,

sobre los polos,

majestuosamente humano y poderoso

 

Esperanza

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez con otros ojos

a visitar el cuarto del olvido

allá donde dejaste consumido

parte de un pasado entre vosotros

 

No llamarás, quizás no pueda abrirte

Crujirá la escalera en cada paso

juzgando el balanceo de tus pasos

 

La madera, tal vez, sin alimento

precisará el barniz de aquellos tiempos

tropezando con huecos polvorientos

 

Regresar al dolor cuando no duele

Comprender aquello que nos hiere

El punto de llegada y de salida

el origen, principio o bienvenida

aquello que tuvimos siempre cerca

abierto ventanal al universo

purificando el tono de los versos

en este espacio todavía vuestro

 

Es así, el camino de la vida

no temas el regreso, tampoco la huida

pues todo ha de volver a ser lo que algún día

dejó escrito el amor antes de su partida

 

Algún día, quizás no tan remoto

querrás volver, tal vez, con otros ojos

Ya no hay tormenta, ves

Hoy he pensado “resucitar” un poema del año pasado. Tras bucear en mi libreta he decidido rescatar este poema, ya que pretende expresar la renovación del amor.

 

Ya no hay tormenta, ves

Cuando el amor te duele y por amar te hieres

ahuecas en tu sombra una palabra vaga

quizás un imposible, porque hagas lo que hagas

todas las horas rompen, carcomen, te destierran

a trocar el silencio, cambiar lo que no puedes

por mucho que te empeñes,  pues tú queriendo quieres

Y es un fuego que arde, que corroe, que miente

que no aplaca la sed, ni calma ya tu llaga

pero como en la vida el tiempo todo sana

un día te despiertas con la mirada clara

Ya no hay angustia, ves, la luz de tu ventana

hoy tiene mil colores de noche y de mañana

Ya no hay tormenta, ves, en alma enamorada.

Quiero escribir un soneto cada día

                       El disfrute de lo simplemente estético. No importa siquiera las palabras que se emplean. La semántica pasa a segundo plano. Suenan las notas, cada sílaba se entrelaza dejándose llevar.  El orden y armonía nos aporta serenidad y paz. A la vez un estado anímico que nos ayuda a enfrentarnos a los problemas de nuestro día a día. En un mundo acostumbrando a analizarlo todo, a demandarlo todo, quizás lo más sencillo se nos escapa. Porque lo sencillo no es lo simple,  hoy es más complicado hallarlo

 

 

Yo quiero escribir un soneto cada día

(O mejor dicho…puede que quiera escribir un soneto cada día)

y cuando nos despierte la mañana,

tú lo encuentres grabado en la ventana

puede que quiera regalarte poesía

 

 

Abrir la luz de la palabra sana

brotando de mis ojos la alegría

Atrapados de amor, ahora su guía

en clave cuando versas la mirada

 

 

Y por mucho que pasen las semanas

no quiebre el sol la dulce sintonía

de estrellas en la tarde calma y llana

 

Puede que quiera regalarte poesía

puede, tal vez, que sí, al fin, lo haga,

amor, bendito mundo de utopía

Una caja del deseo

 

Existe una caja sin dueño

en un corazón perdido

esa caja del deseo,

de aquel botón descosido,

de aquellos roces furtivos

y por furtivos perdidos,

de aquellas noches sin sueño

apresando sus latidos,

entre sentimiento y fuego,

en llama siempre prendido

 

Una caja del deseo,

alguien encontró la llave

en clave de amor herido

y atrapado entre  sus labios

ese corazón perdido

no teme ser confundido

y siente, porque está vivo

nunca es tarde, ya te digo.

para comenzar de nuevo

y vivir lo no vivido

 

 

 

Desgarrado de tí

Es noche de Reyes. Este poema va dedicado especialmente a un amigo que se encuentra privado de la compañía de su hijo, a los niños víctimas, siempre víctimas de estas situaciones, y con ello a todos los padres/ y madres/ que sufren la ausencia de sus hijos.

 

Desgarrado de ti

Alienado, atado

a una fotografía gastada por tanto mirarla

Impotente

por no tenerte

por no encontrarte

por no poder gritarte, ven aquí, mi pequeña, mi pequeño

Enfadado, furioso, atormentado, desgastado

Muy desgastado

A veces pienso que mi corazón se está convirtiendo en una piedra

por tanto sentir, por tanto huir cada noche de un mismo pensamiento

por tanto querer vivir sin poder hacerlo

por tanto resurgir una y otra vez buscándote, perdiéndote, llorándote

Desgarrado de ti

Invisible, olvidado, ausente

Perdido en algún recuerdo de tu vida

Mil veces pienso que tú me puedes sentir

que allá donde tú estés me conoces y me oyes en tus sueños

Y que sabes que tu padre está contigo siempre

Me envuelvo en esta esperanza

Desgarrado de ti,

Desgastado

Esperanzado al menos por momentos

Te recuerdo cada día, cada tarde

En esta noche de Reyes

recibe todos mis besos

anhelando recibir los tuyos como mejor regalo

pues aunque  sea así, imaginariamente,

yo estoy contigo y tú estás conmigo

y siempre habrá, allá donde estés, algún abrazo escondido

en cada paso que das, en cada palabra que escribes

porque el amor  siempre infinito

abre todas las fronteras del tiempo y del espacio

para que llegue a tus oidos un te quiero

tu padre siempre