El sol sobre la arena

El sol sobre la arena

jugando a tu marea

nada que comprometa

la sabia de unos ojos

te recuerdan un poco

 

Los versos del  poeta

en un compás de espera

silencio que me envuelve

y torpe me revuelve

el sol sobre la arena

 

 

 

 

Pisando freno

 

En emergencia  y gris.  Pisando freno.

De bruces, otra vez, contra este suelo

Intentar, y caerse, para emprender el vuelo.

En  cada paso nuevo, pisando freno.

Sin amortiguadores, ni casco, ni volante

En círculo infinito cual  conocido errante

Reversible y ajeno, impropio y alejado

Futuro siempre incierto, a veces aterrado

Pero futuro al menos, futuro al fin y al cabo.

Meditación en templo y temple sobre el lienzo

conocidos amigos de aquel torcido espejo

recuerdos e impresiones en acrílico tiempo

nada sobre el minuto y mucho sobre el verso

Detención y emergencia. En gris, pisando freno

buscando una salida entre mis ojos negros

colina entre mi frente. Resurgir indolente

vencible en el azul. En freno intermitente

 

 

 

 

Críptico consuelo

Sé que es difícil desgranar este poema,

pero a la vez resulta sencillo

comprenderlo

si sientes la vibración bajo el sonido

 

Consuelo.

Cuando el néctar de Hebe ya no llena tu sombra

no resurges ni rejuveneces,

te detienes

pensando que quizás sería mejor no haberlo intentado nunca

y sin embargo,

un zumbido constante, se me antoja casí maldito

latiga los oídos incesantemente.

Frecuencia.

Puedo escuchar las ondas retozonas

Un olor incesante a incienso quemado

Me despliego

apago el olor, y …manejo el tiempo

No es sino la herradura de mi llave

La letra mayúscula

Un eco ilumina la frecuencia y la trastoca

Ahora somos los dos

en un mundo protegido de mil soles

El peso de la fuerza

.

Cuando el Guerrero  pega sus ojos a la espada

piensa que es complicado reconocerse fuerte y a la vez débil

Pobre fortaleza de aquel a quien todo se lo exigen

y nada le disculpan.

Cuánto daría por un  mendrugo de pan caliente de sonrisa

por un anochecer agradecido

Acurrucarse sin armadura, sin silencios

Bendiciendo no tener que volver a rendir cuentas

Caminando entre la luna

Tristeza

Tristeza que en la vejez anida

teme a la primavera

aunque siempre sueña broncearse con auros regalos

del sol de marzo

Un mar de rosas

Una rosa sobre una tierra seca se debe al azar

pero un mar de rosas se debe a la constancia

y a la resistencia,

Cada vez que caigas, recuerda:

No es más que un trecho más

A veces el logro se retrasa

lo importante es insistir

Y aún así,

cuando tu objetivo llegue

Te darás cuenta que lo verdaderamente grandioso es el camino.

Un mar de rosas por cada lágrima

un mar de rosas por cada desacierto

un mar de rosas por cada quiebro

un mar de rosas por cada flaqueza

y un mar de rosas por cada verso.

Descuida…tu aliento es el mejor alimento de  tu fuerza

 

 

He aquí de nuevo, tú

Ruptura, desesperación, salto, vacío, noche

Digerir el sinsabor sin tener edulcorante

Destronarme y destronarte.

Ya no hay espacio en este papel

ni tinta para rellenar otro capítulo.

 

Es curioso

sin embargo, y tú lo sabes

en estos momentos de desolación

también hay quietud,

la observación serena del movimiento impropio,

queda reflejada en la fotografía de mi historia.

 

 

Y no es resignación ni abandono,

es confianza

en que la fuerza de la vida irá retomando mis pasos por segundos

Fe, sin duda, consciente

de mis propias manos dibujando

una nueva cabecera a este tiempo

y transformándolo en arco iris de sonidos

 

Dicen que el recuerdo es selectivo

aún así conservo

el retrato de una herida sobre mi cuerpo

para decirme y para decirte

que no hay ruptura, ni desesperación, ni salto, ni vacío ni noche

que no pueda recomponer el universo,

en trompo, rotación y precesión constante

luna de mis soles trasmutada

 

Y he aquí, de nuevo, tú,

sobre los polos,

majestuosamente humano y poderoso

 

Resilencia

Resilencia

Saqueando el miedo, obviando…

Duele recoger las partes de un último quiebro

Todos somos un poco débiles

Flaquea la fuerza al recomponerse

Pero es esencial comprender

aceptar el fracaso como primera piedra del futuro

 

Otra noche más perturba mis pensamientos

Lo reconozco, muchas veces dudo

Pero ello no evita que al nacer el día

Deba seguir siendo

 

Batallas cotidianas, quizás, las más complicadas

 

Amores no amores.

Amores que matan, amores no amores

amores que exigen, que tientan, que atan

que quiebran tus besos y te dan un vuelco

a la vez que atrapan.

Amores no amores, que lloran, que callan

que cierran la mano cuando el tiempo aguardan,

amores que matan, que imponen y exaltan,

amores perdidos, en fin discutidos

sin tiempo ni tiento, en encubrimiento

cómplice y testigo que el dolor delata

en rostros caídos y en espaldas anchas,

amores no amores, amores que matan

 

Amores no amores, cárceles de fuego

siempre hay una nube surcando los cielos

Hay una salida: rompe la baraja

y en cualquier momento emprende tu vuelo

Que yo aquí te espero.

No me digas que no hay tiempo

No me digas que no hay tiempo,

que no tienes un momento para mí

que te ahoga este  silencio

clave y sol de cien  tormentos sin sentir

marejada a rienda suelta,

encalada la tormenta,

encallada tu respuesta sobre tí

y dime si estoy presente

por qué soy  inexistente

me sonries como ausente

ignorada en el desierto

piedra perdida en intentos

buscando sobrevivir