La ortografía de tus besos

Iniciándonos,

en infinitivo

haciéndonos sustantivos,

quebrando las normas,

deconstruyendo,

la ortografía de tus abrazos.

 

Amar en primera estrofa,

permutando el verso,

en el tú implícito,

de mi sonrisa.

 

Encabalgar metáforas

y gerundios,

en las versiones de tus besos.

 

Amándonos hasta que no recordemos

otra forma

de comenzar las frases.

 

Respirando.

Sin adverbios

sobre el papel tendido,

el papel perdido

entre las dunas

de tu cuerpo.

 

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Comentarios

Los comentarios ajenos son siempre ajenos.

Se tiene esa maldita manía de verse en los otros

pretendiendo superar las propias faltas

mediante la rebaja de otros logros.

 

Me disgustan los consejos intencionados,

las quiebras de postales,

y ese universo

en que se proyectan

retratándose

como traidores del espacio.

 

Sin embargo,

hay días sin crédito.

en los que, a veces,

se desata lo inexplicable,

como una ley física,

un golpe sobre la cabeza de los naipes,

el equilibrio maniatado,

la esperanza desbocada

y el aliento, parpadeando, intermitente.

 

Si alguna vez ocurre,

recuérdate,

que siempre te superas.