Oda a tu luz( eléctrica)

En memoria, de uno de los grandes, Seamus Heaney.

La herida de los ojos,
rebuscándote,
en mi burbuja del espíritu.
No hay un único concierto de las vísceras.

La niebla ya cabalga para tu memoria.

Y yo, Seamus, sigo bebiendo en el mismo cáliz
en este desierto de humedad.

Un oasis en el desengaño de los nombres.

Quiero encontrar en tus poemas
el código secreto que me explique
porqué la luz eléctrica siempre cae bien a la tela del sofá
ordenando las cosas,
mientras que el sol espuela malbarata
el persistente ritual.

Qué lejos están las madres, qué lejos
para los caminantes,
Y qué cerca, los nudos de la corbata.

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